El Trekchö se centra principalmente en reconocer y estabilizar directamente el estado primordialmente puro de rigpa, mientras que el Tögal se centra en la manifestación espontánea de esa naturaleza: su luz, su claridad y sus formas visionarias.
La práctica de Tögal se sirve de condiciones específicas para la contemplación, como la postura del cuerpo, la dirección de la mirada, la luz y el espacio. En algunas tradiciones se practica a cielo abierto, a la luz del sol o de la luna, en la oscuridad y en otras condiciones específicas.
El fruto más elevado de la práctica de Tögal es la realización del Cuerpo de Arcoíris.